AEROFLOT 593.

El 23 de marzo de 1994, sucedió uno de los peores accidentes aéreos relacionados con el Airbus A310, causado por una negligencia por parte del capitán de la aeronave.

Durante 1994, a unos años de haberse disuelto la Unión Soviética, Aeroflot estaba innovando su flota y consiguió comprar 5 aeronaves a Airbus, de las que el modelo era el mismo A310, con un precio de 70 millones de dólares cada uno. Para los años 90, el A310 representaba una de las innovaciones en el mercado aéreo post-soviético. El gobierno ruso, casi dueño de la aerolínea, decidió que para estos aviones, los pilotos debían ser los mejores y en cuanto a su preparación, estos fueron entrenados por el mismo fabricante europeo.

📸: a su autor.

El vuelo 593, que cubriría la ruta Moscú (SVO)-Hong Kong (HKG), operado por una aeronave Airbus A310-304 con registro F-OGQS, volaba a más de 33 mil pies de altitud sobre la zona montañosa del Oblast de Kemerovo. A 4 horas de haber despegado, el capitán de la tripulación, Yadoslav Kudrinsky, permitió tomar los mandos de la aeronave a sus hijos. Uno de ellos, el hijo, que fue quien tomó los controles del avión después de que su hermana lo hiciera. Después de haber estado poco más de 3 minutos, el horizonte artificial de la aeronave indicaba que el avión estaba virando a 45 grados. Debido a que el piloto automático se encontraba activado, la aeronave empezó a subir para mantener la altitud indicada por el piloto automático; poco a poco la aeronave se encontraba en una situación de ingobernabilidad.

📸: a su autor.

Una vez que el piloto automático se desactivó, y las alertas de pérdida entraban al escenario, la aeronave, a través de un sistema de recuperación para mantener a la aeronave en vuelo, se direccionó al suelo, a una velocidad de 20 metros por segundo, para ganar velocidad y posteriormente nivelarse por acción de los pilotos. Los pilotos elevaron, a casi 90 grados el avión. Sin embargo, los motores (General Electric CF6-80C2A8) de este no estaban diseñados para soportar tal demanda de potencia y mantener al avión en esa situación. Por lo que no se llegó al límite de las capacidades de la aeronave, haciendo que se entrara en pérdida, cayendo a 70 metros por segundo. Aunque se logró recuperar momentáneamente la gobernabilidad de la aeronave, desafortunadamente durante el momento de la caída, a más de 70 metros por segundo, la aeronave perdió la suficiente altura para no poderse recuperar y evitar el impacto contra el terreno montañoso.

Las causas del accidente se debieron a múltiples factores. No obstante, investigaciones posteriores apuntaron a la principal causa, el acceso a personal no autorizado, ni capacitado, para ocupar el lugar del capitán. Otra de las causas, fue que durante el momento en el que el segundo hijo del capitán estaba en los controles, el piloto automático se desconectó de los alerones, de ahí que el avión virara por acción del joven adolescente.

Las razones por las que se desconectó el piloto automático, de manera parcial, fue el movimiento generado por el hijo a la palanca de mando, de tal manera que este movimiento se opuso a lo que indicaba el piloto automático, produciendo que se desactivara parcialmente el sistema de navegación.

La falta de una alarma sonora para indicar que el piloto automático se desconectó ayudó a que la tripulación no se percatara para poder reaccionar de manera anticipada.

Es conocido que los accidentes aéreos, en fases de ascenso, crucero y descenso, representan un 45% de los accidentes, y que éstos aunado a la disminución de respuesta durante vuelos nocturno, así como la inexperiencia en aeronaves nuevas, son la causa de accidentes como este.

.LVA