AIR FORCE TWO.

El Air Force One, Boeing VC-25, o bien, un B747-200 modificado para uso del presidente en turno de los Estados Unidos de América.

Una maravilla no solo de la ingeniería, sino de tecnología, lujo y lo más importante, de defensa. La joya de la corona de la Fuerza Aérea Estadounidense, es considerada el avión mas famoso de la historia, y actualmente, es un avión con fecha de caducidad muy próxima. No es novedad que el gobierno de Donald Trump adquirió dos nuevos Boeing B747-8 para reemplazar a la actual flota del Air Force One, puesto que la variante -200 del 747 es obsoleta y es muy cara de mantener, así como poco eficiente en consumo de combustible. Muy interesante tema por cierto; pero, hay otro tema que nadie se ha preguntado: ¿Que va a pasar con el Air Force Two (2)? Actualmente, éste es un Boeing 757-200 modificado (C-32) con mas de veinte años en servicio, y aunque le queda vida útil para otros años, pocos se han preguntado cuál será su reemplazo.

Primero que nada, hay que aclarar una cosa: El Air Force One no es el B747, el Air Force One es cualquier aeronave en la que viaje el presidente de Estados Unidos, si éste llegara a viajar en un vuelo de Southwest Airlines, éste sería el Air Force One en ese momento. Siendo esto dicho, el Air Force Two, es cualquier avión que transporte al Vicepresidente. Quedando claros estos conceptos, podemos asumir que generalmente el B747 es el Air Force One y el B757 es el Air Force Two.

Volviendo al tema de la nota, el B757 es un avión que no tiene sucesor, puesto que el problemático B37-9MAX tiene casi el mismo tamaño que el B757, pero está muy lejos de tener la autonomía y el rendimiento que tiene el B757. Por otro lado, el aspirante a sucesor del B757, el Airbus A321NEO cuenta con mayor autonomía y mejor rendimiento que su competencia, éste está más cerca del 757; sin embargo, la Fuerza Aérea de Estados Unidos jamás compraría un avión que no sea americano para su Air Force Two. Número uno, la Fuerza Aérea de Estados Unidos mantiene una estrecha relación con Boeing, número dos, es una cuestión de “patriotismo”. Por lo mismo, cualquier otra opción china o rusa queda inmediatamente descartada, sin contar las tensiones políticas entre América y los dos países previamente mencionados.

Una vez más, regresamos al principio. ¿Que hacer con el “Air Force Two”? Bueno, hay una posible respuesta, pero hay que pensar fuera de la caja para llegar ahí. Boeing, podría “remotorizar” el B757 (C-32), como lo hicieron con el 737 MAX. Si. El gobierno americano tiene poder político y adquisitivo para eso y más. Si bien, Boeing ya dijo antes que una versión MAX del 757 nunca vería la luz, ésta es realmente la única posibilidad verdadera de sucesión para el Air Force Two, un Boeing 757 con motores nuevos, mas eficientes, que le entreguen la potencia tan específica del Boeing B757, 40,000 libras de empuje, un limbo entre el empuje del B737 y el empuje de una aeronave de fuselaje ancho.

Aquí la cuestión es si Boeing llevaría a cabo dicho desarrollo para la fuerza aérea de su país, y yo creo que si, por dos razones. Número uno, la fuerza aérea es es el cliente mas importante de Boeing, solo en 2017, el fabricante de aeronaves recibió 23 billones de dólares en contratos gubernamentales. Número dos, en ocasiones anteriores, Boeing ha remotorizado otras aeronaves para la fuerza aérea, así alargando su vida útil por muchos años. Un ejemplo es el KC-135, basado en un 707 tetramotor de 1954 modificado para uso militar, mismo que a principios de los años 2000, fue remotorizado con el popular motor CFM56. A la fecha, Boeing ha construído 803 aeronaves de éste modelo para la Fuerza Aérea de Estados Unidos, y se calcula que estos aviones seguirán en servicio hasta la década de 2040.

Habiendo dicho lo anterior, hay medios y antecedentes para que Boeing desarrolle una versión del B757 con motores mas modernos para el gobierno de los Estados Unidos, y parece ser la única opción, puesto que las aeronaves mas similares (737-9 y A321NEO) están muy lejos de tener la autonomía, empuje y performance del Boeing 757, mismo que ha sido comparado por muchos pilotos con un “auto deportivo”.

CRÉDITOS: ALEXANDRE DUBATH.