¡CARGOLUX 52!

El día de hoy, la aerolínea luxemburguesa se encuentra de “manteles largos”, pues celebra 52 años de su fundación.

Créditos: Alix Padilla

Fue en 1970 cuando Cargolux comenzó su camino a la cima como la aerolínea número 1 en transporte de carga en Europa y la 3ra a nivel mundial.

Comenzó su historia con un solo avión, un Canadair CL-44, operando vuelos regulares entre Luxemburgo y Hong Kong. Su ascenso fue rápido, pues la aerolínea comenzó a ser reconocida publicamente y, al cabo de 3 años, ya contaban con 4 aviones CL-44. Y fue en ese mismo 1973 cuando dieron el primer paso al futuro, con la compra de un equipo Douglas DC-8.

Créditos: Barón Rojo

Las innovaciones continuaron, pues en 1983, Cargolux introdujo su sistema CHAMP (Cargo and Handling Management Planning) para el manejo de toda la información relacionada con los itinerarios y capacidad de carga de los vuelos, mismo que se sigue utilizando hasta ahora.

Créditos: Barón Rojo

Fue en 1979, justo al final de su primera década de operación, cuando Cargolux recibió su primer B747F, mismo que ha representado a la aerolínea alrededor del mundo desde entonces.

Fue en ese momento donde la relación entre Boeing y Cargolux comenzó y se fortaleció con los años al punto que, en 1994, fue el cliente de lanzamiento del B747-400F, mismos que hasta la fecha mantiene algunos en su flota.

Créditos: Barón Rojo

En 1999, después de casi 30 años de operación, Cargolux contaba con una flota de 10 B747-400F, con rutas a lo largo del mundo.

Los éxitos no pararon, y en 2011, Cargolux fue el cliente de lanzamiento del B747-8F, con el avión matrícula LX-VCB.

Créditos: Alix Padilla

La IATA ha considerado desde el año 2012 a Cargolux como un miembro de estatus “platino”, y en 2016 tuvieron ingresos por más de 130 mil millones de dólares al transportar más de 71 millones de toneladas solamente ese año.

Actualmente, la aerolínea cuenta con 30 aeronaves, todas B747, y en su mayoría de la serie -8F.

¡Que estos sean sólo los primeros 52 años de constantes éxitos!

Créditos: Alix Padilla