CLIPPER

Era el 3 de diciembre de 1991, la última vez que el identificativo “Clipper” era escuchado en la frecuencia.

Como aviadores,inevitablemente hemos escuchado alguna anécdota, alguna historia o visto alguna foto de Pan American World Airways, la aerolínea estadounidense más grande e importante desde su fundación en 1927 y hasta la década de 1980.

Si bien, es cierto que PanAm contó con un gran apoyo del gobierno estadounidense para centrar sus operaciones en el mercado internacional, en la década de 1930, la firma dueña de PanAm, la Aviation Corporation of America, se encargó de comprar aerolíneas en Sudamérica, con el fin de ampliar su mercado y adquirir los permisos de aterrizaje en aeropuertos de la región.

Boeing 377 Stratocruiser Pan Am.
Créditos al autor.

PanAm continuó creciendo, particularmente después de la Segunda Guerra Mundial, ya que varios de sus aviones fueron rentados al ejército estadounidense durante la guerra, posicionando a la aerolínea con una solidez económica casi envidiable. Gracias a eso, a finales de la década 1940 e inicio de 1950, comenzó la renovación de la flota con aviones que hoy en día son auténticas leyendas, como el Boeing 377, el Douglas DC-6 y el Lockheed Constellation.

El panorama para PanAm (y en general para todas las aerolíneas) se fue oscureciendo debido a la crisis energética de la década de 1970. Debido a los altos costos del combustible y la disminución de la demanda del tráfico de pasajeros a nivel mundial, comenzaron los problemas económicos. Fue así como en 1979, Pan Am obtuvo los permisos para operar en el mercado doméstico, sin mucho éxito.

B747-100 Pan Am

El suceso que fue el definitivo en la quiebra de Pan Am fue el fatal ataque terrorista en el vuelo 103 en Lockerbie, sobre Escocia, en 1988. Se trató de un B747-100 que volaba entre Londres y Nueva York, cuando 38 minutos después del despegue, la aeronave explotó en el aire debido a una bomba que fue colocada en un equipaje del compartimento delantero. Murieron las 259 personas a bordo y 11 personas en tierra.

Tras el atentado, la aerolínea no logró recuperar su condición económica, terminando sus operaciones en 1991. Tras 64 años, operar a 224 destinos y un total de 968 aeronaves en su historia, Pan Am ahora permanece dentro de la memoria de muchos, con gran cariño y admiración.