“CRONICAS DE UN CEREBRO APASIONADO #29”

LOS TRASTORNOS DE SU PALPITAR

En la nota del 7 de Octubre de 2020 mencionaba como escuchar un avión invariablemente nos hace voltear a verlo (algunos con mayor fascinación que otros), aunque, en esa ocasión me refería a la adicción que genera, ahora me enfocaré en sus efectos contrarios, pues la base de ambas vías es la misma. Las conexiones talámicas, límbicas, y ganglios basales se conectan en conjunto con la adrenalina como medio de protección básica al peligro del entorno, activando nuestro estado de alerta.

Me sorprendió encontrar en la web grabaciones de sonidos constantes de los motores de un avión o el ruido del interior de una cabina (con propósitos relajantes), si bien no se trata de un ruido desagradable es vital comprender las implicaciones de utilizar estos audios como método para conciliar el sueño en el personal aeronáutico; que si bien comprendemos la importancia de la protección auditiva reglamentada, requiere de reflexión sobre los efectos psicológicos y psicopatológicos a una exposición prolongada, como son:

Dificultad para dormir

Aceleración del ritmo cardiaco

Dolor de cabeza.

Menor irrigación sanguínea

Colitis

Tensión muscular

Aumentos de la glucosa

Insomnio

Fatiga

Estrés

Irritabilidad

Aumento en la agresividad

Menor rendimiento de la atención y la memoria

Desconectarnos del bullicio de los pensamientos y el día a día supone mantener la conexión del palpitar de estos corazones de acero hacia la dopamina dejando la adrenalina al margen.  Reírnos con los amigos, escuchar el cantar de las aves, el burbujeo de los arroyos, la risa de los niños o la música que personalmente sabemos nos transporta a algún momento agradable.

Somos seres con cierta adicción a la sensación de placer, el nivel en la segregación de los químicos del cerebro dependen en el estado de alerta que nos encontremos, si eres de los que disfruta escuchar la aceleración de los motores prueba enfocarte en diferencias la velocidad de las etapas de despegue y después la diferencia de cada motor o busca procesos similares que te lleven a transformar el intercambio químico cerebral con el momento placentero y envíanos tus comentarios.

Créditos: globewalls.art