“CRÓNICAS DE UN CEREBRO APASIONADO 3 “

“No hay amor sin interés”

Al cerebro le encantan las recompensas, pero estas tienen un proceso de 3 fases. Como ya anticipamos, la primera es iniciado por una pregunta, un reto, un planteamiento = un deseo.

Este deseo se genera en la región límbica, activando la amígdala que, con el impulso adecuado, lanza un torrente de neurotransmisores, entre ellos la dopamina, que conecta al límbico con el prefrontal.

Créditos al autor

Mi primer invasión de dopamina al prefrontal se dio en preescolar, cuando uno de los maestros tuvo a bien llevarnos a la estación militar y ellos amablemente nos subieron a un helicóptero que apenas y elevaron del suelo, ¿podrán imaginar tremenda hazaña a esa edad?

Recuerdo vívidamente haber corrido hacia mi maestro y preguntarle si yo podía volar como ellos, el sonrió y dijo: ¡si!

De ahí, mi primer anhelo a la madurez. De grande quería ser piloto militar. Esta marca inigualable de dopamina volvía 21 años después para lanzarme sin paracaídas en esta aventura llamada aviación.

¿Recuerdas ese primer impulso?