EL NIÑO MEXICANO QUE VOLÓ AGARRADO DEL ALA DE UN AVIÓN.

De nombre Cliserio Reyes, un niño originario de Coahuila, hizo una hazaña que pareciera ser parte de un libreto de alguna película animada infantil o incluso una de alguna de acción. Pero, no. La verdad es que este acontecimiento pasó y fue, en la medida de lo posible, medianamente documentado. Lo cierto es que a Cliserio Reyes fue un niño que a una edad temprana realizó un vuelo sin haber pagado un centavo del precio del trayecto.

📸: A sus autores.

Un día después del los acontecimientos del 9 Octubre de 1950, medios locales de Coahuila tildaron de «polizón» a Cliserio por haber volado en el ala de un DC-3 de la entonces aerolínea LAMSA que había partido del aeropuerto de Torreón con destino a la Ciudad de México. Reyes, en su momento había estudiado las salidas y llegadas de aeronaves al aeropuerto coahuilense debido a su pasión y amor por los aviones. Encontró la manera de entrar al aeropuerto y poder cumplir su sueño de volar y lo hizo un día después de que salió de su trabajo y haberse preparado con unas orejeras, una gorra lentes y supuestamente un abrigo al estilo de los pilotos aviadores de aquel entonces.

El avión, un DC-3, despegó sin que ningún elemento de la tripulación, o pasajero alguno, se percatase de que Cliserio iba aferrado del estabilizador horizontal de la aeronave. Conforme el vuelo se realizaba, el capitán de la aeronave, Jorge Guzmán Lavat, notó unas vibraciones en la aeronave a las que no le prestó mucha atención sino hasta después de haber transcurrido un trayecto considerable del vuelo. Esto orilló al capitán a regresar el avión para que una vez en tierra fuera inspeccionado con ayuda de personal en tierra. Con algunas lámparas en mano, encontraron a Cliserio aferrándose al metal de aquel avión.

El acontecimiento pudo haber pasado por alto en aquel entonces debido a la severa falta de cobertura mediática que en aquel entonces premiaba. No obstante, por azares de la vida, abordo de aquel avión de encontraban congresistas federales que se acercaron a Cliserio para contemplar con sus ojos lo inédito que estaba pasando; que un adolescente pudo volar agarrado del avión a 12 mil pies de altitud.

📸: A sus autores.

Posteriormente, después del aterrizaje, Cliserio fue entregado a las autoridades para ser arrestado y trasladado a una cárcel local, sin embargo, la incredulidad de todos, la emoción de haber visto lo que vieron, llevó al mismo alcalde a enviar cuerpos de salud para evaluar medicamente a Cliserio en la misma cárcel. Pero, la emoción positiva y de incredulidad de lo vivido no fue compartida por todos. LAMSA decidió proceder legalmente contra Cliserio por su acción y haber puesto en peligro la integridad del aerodino, así como de los pasajeros abordo y la intención de la aerolínea era dejar un antecedente, aunque la opinión pública, y todo un país que señalaba a Cliserio como héroe, se volcaron contra la aerolínea y el gobierno municipal de aquel entonces para que 4 días después, un juez de distrito pusiera en libertad a Cliserio. La aerolínea, con el paso del tiempo, cedió y ellos mismos llevaron al niño a algunas radiodifusoras para que relatara su historia.

Años después Cliserio pudo ser piloto aviador y hasta fue, según se dice, dueño de su propia aerolínea llamada Servicios Aéreos Reyes Román. Pero siempre será recordado como el niño que casi muere por cumplir su sueño.

📸: A sus autores.

.LVA