“¡FELICIDAD EXPRESS!”

Sumergidos en esta época social donde la mercadotecnia asegura que todo se puede comprar, olvidamos que la mayoría de las cosas que necesitamos son gratis, entre esas, la felicidad.

Mas allá de la corriente positivista y el humanismo, el estudio del cerebro nos ha revelado técnicas que para asombro de muchas personas no son nuevas.

La química cerebral no sólo cambia cuando tenemos un pensamiento (positivo o negativo) sino en que somos capaces de cambiar esa química cerebral, cambiando nuestros gestos.

Y aunque la mayoría de los medicamentos toman de 15 a 30 minutos en surtir efecto, acá te dejo 3 “píldoras” para esos momentos en los que requerimos arcoiris sobre las nubes negras de la vida.

creditos de la foto: @Clement Alloing

Píldora 1.- Síntomas leves. Párate frente a un espejo y tírate el piropo más espectacular que hayas escuchado, saca la lengua y giña un ojo. Será inevitable no reír.

Píldora 2.- Síntomas moderados. ¡Sonríe! Sostén el gesto durante un minuto. Las conexiones neuronales leen nuestros gestos y simplemente se comunican, enviando los impulsos eléctricos a todo el sistema.

Píldora 3.- Síntomas graves.  Levanta los brazos con las palmas de las manos extendidas y sostén la posición por 3 minutos. De nuevo, las conexiones neuronales comenzarán a leer nuestros gestos. Uno de los primeros movimientos que realizamos cuando estamos felices es levantar los brazos; asegúrate de que las palmas estén extendidas para que el cerebro no las relacione con otras emociones. Aunque el gesto sea forzado, el cerebro mantiene esta relación instintiva hacia la felicidad, corriendo en impulsos eléctricos que gritarán “¡está feliz! ¡está feliz!”