GULFSTREAM ENTREGA EL G600 NÚMERO 50.

La aviación ejecutiva sigue creciendo a pesar de la incertidumbre, que cada vez es menor, sobre el ritmo de la recuperación que la aviación tendrá en los próximos meses y años. Un ejemplo de que la aviación ejecutiva fue de los sectores aéreos menos golpeados por la pandemia del COVID-19 es el caso del Gulfstream.


Centro de Servicio de Gulfstream en Farnborough, Inglaterra
Creditos: Gulfstream

El fabricante norteamericano, basado en Savannah, Georgia, EE. UU., ha entregado el Gulfstream G600 número 50. El G600 fue introducido al mercado en 2019 y fue la punta de lanza de lo que pudiera ser considerada como la nueva generación de aeronaves del fabricante estadounidense. Su configuración no es única, pues puede ser acondicionada para albergar hasta 4 áreas de estar configuradas para un confort que reduce los impactos del famoso «jet lag» así como el ruido de los motores Pratt & Whitney serie 800, que le permiten recorrer una distancia de más de 12 mil kilómetros a una velocidad de 0.85 Mach (equivalente a 566.7 nudos).

Gulfstream se enorgullece de su modelo, porque además de haber ganado más de 20 récords mundiales de velocidad, el G600 ha mostrado ser amigable con el ambiente. Las emisiones de óxido de nitrógeno son 27% menores que las establecidas por la Organización de Aviación Civil Internacional en su última revisión. La aeronave, además de emitir menos contaminantes a la atmósfera con su reducción de emisiones de monóxido de carbono, cumple con los criterios para cumplir con la etapa 5 de los límites de ruido.

G600
Créditos: Gulfstream

Actualmente, el G600 tiene un valor en el mercado por arriba de los 50 millones de dólares y está certificado en países de Europa, América y el Caribe.

G600
Créditos: Gulfstream