“HABLEMOS DE PODER: CRONICAS DE UN CEREBRO APASIONADO  33”

La fuerza de voluntad es sin duda una de las características más preciadas de las personas poderosas. A la distancia y de reojo se genera el WOW en nuestro cerebro del que ya hablamos anteriormente con acciones simples. Por ejemplo, una persona evidentemente hambrienta decidiendo seguir su dieta frente a un mar de opciones calóricas (puesto que el alimento es uno de los temas más complicados de controlar por el cerebro lógico); no hay que siquiera concientizarlo, tu cerebro comprende en automático que ese individuo “tiene una gran fuerza de voluntad”.

Se considera a la fuerza de voluntad algo que todos tienen para usar con solo decidirlo, sin embargo, desde el siglo pasado los estudios han demostrado que esto es falso, la fuerza de voluntad es algo que se desarrolla. Esto es como la teoría de controlar una aeronave con falla de motor, si bien todos los pilotos se encuentran bien entrenados para esta situación no puede compararse con aquellos que han pasado por el recurrente en varias ocasiones y mucho menos con aquellos que han experimentado el suceso, de igual manera la reacción que tiene el personal de bomberos ante un anuncio de aterrizaje en emergencia es distinta cuando solo han tenido las practicas semanales a aquellos que han participado en una situación real. Igualmente la fuerza de voluntad debe de entrenarse.

Jessica Cox foto tomada de la web.

Toma nota cuando te encuentres en alguna posición que demande mostrarte por encima de los demás ¿Tus decisiones demuestran una alta o baja fuerza de voluntad?

Existen varias técnicas para “controlar” esta fuerza, en la próxima publicación abordaré uno de los más complicados. 😉