“HABLEMOS DE PODER: CRÓNICAS DE UN CEREBRO APASIONADO. 34”

Si bien mencioné que esta serie sería exclusiva de procesos cognitivos, resulta imprescindible volver a la base química de nuestro funcionamiento. El recordatorio de esta semana fue un elemento satanizado en la vida moderna y, sin embargo, ya se recomendaba suprimirla desde finales de los 40’s en Europa con el médico Willem Karel Dicke; después vinieron las modificaciones de tal elemento en los 50’s con el genetista Norman Borlaug. Esta información se relaciona con los estudios de los 20’s en donde se mencionaba ya la deficiencia de minerales y nutrientes.

Para efecto de nuestro interés tomaremos una de sus consecuencias más visibles y a corto plazo: Dificultad para concentrarnos (aunque debemos de considerar sus efectos a largo plazo: esquizofrenia, Parkinson, demencia, Alzheimer, autismo).
El proceso químico es sencillo: este elemento contiene gliadina, sustancia no digerible que se adhiere a las proteínas impidiendo su absorción. También entran en el sistema sanguíneo, llegando a nuestro cerebro; para protegerse de estos agresores, el cuerpo produce anticuerpos, sin embargo, con procesos prolongados de protección, se crea una inflamación, atrofiando los procesos cognitivos.

Jil Bürge 📸 foto tomada de la web

Poco tengo que explicarles sobre la importancia de la concentración en esta toma de nuestro poder, pues más allá de lo que mostramos corporalmente, se encuentra lo esencial. 

Todos tenemos a ese compañero que divaga entre una cosa y otra, al que tenemos que hablarle ya porque si no, perdemos su atención, sobre todo al que tiene dificultades para desarrollar procesos que requieren concentración por periodos prolongados, volviéndolo casi infinitos, etc.

Mantener nuestro poderío en este sentido es inconsciente. Cuando un individuo sostiene su concentración con dificultad, “perdemos el respeto” de a poco, pues en situaciones apremiantes, “el líder de la manada” requiere de respuestas rápidas enfocadas en soluciones.

Seguro todos ubican a Kronk, de Las Locuras del Emperador: pues algo así nos pintan los demás en sus cabezas con esta dificultad para concentrarnos. Recuperar esta parte se dice sencilla, solo basta eliminar un producto en nuestra dieta; lo difícil es hacerlo, pues también es adictiva y por si fuera poco, se encuentra ocultos en alimentos que jamás lo imaginarías, como jugos, salsas, cremas y dulces que requieren flexibilidad, embutidos, quesos comerciales y, si aún no adivinaste, también está en el pan, pastas, y cereales.

MATTHEW AYER 📸 @theveggiepilot

¡Adivinaste! Me refiero al gluten, que viene en el trigo, la cebada y el centeno. La recomendación es suprimirla (sigue intentando hasta que lo logres). Solo presta atención, no todo el gluten tiene efectos tan nocivos, puedes sustituirlo cuidando las cantidades por maíz o arroz.

Te invito a probar tu experiencia cognitiva sin este tipo de gluten por 3 semanas, al terminar, platícame tu experiencia.