“HABLEMOS DE PODER: CRONICAS DE UN CEREBRO APASIONADO  39”

Seguramente tú también conoces a alguien que parece saltar de desafío en desafío como si fuera un paseo por el campo. Sin duda hay algo magnético en estos personajes más allá de la personalidad con la que se desempeñen en dichos eventos; lo que resulta innegable es la reinterpretación que tienen de los acontecimientos.

creditos de la foto: @allaboutdrama

   En octubre de 2020 explicaba la química cerebral involucrada en los estados de alerta, el miedo y la ansiedad, pero hagamos un ejercicio, imagina que llega una carta informándote que operarás tu equipo favorito y otra donde dice que un león anda suelto en tu área de trabajo. ¿Cómo describirías tus sensaciones físicas entre una y otra?   Químicamente el estado de alerta y el entusiasmo son iguales, detonan los mismos elementos y las mismas reacciones químicas.

    La diferenciación de los individuos que planteábamos al inicio es precisamente la reinterpretación que tienen de la vida (los estudios se han desarrollado principalmente en atletas de alto rendimiento). Ahora unamos este conocimiento con algo que también analizamos por el 2020: ¡el cerebro no distingue la realidad de lo imaginario!  Entonces cuando enfrentas alguna situación solo tienes que decirle a tu cerebro “¡ESTÁS EMOCIONADO!”

creditos de la foto @teamwindow

   Similar a este sistema es el sistema de presurización en cabina, básicamente modificamos los factores internos para hacerle “sentir” a nuestro organismo que nos encontramos a una altitud menor. Así como los nuevos sistemas se han ido refinando  a elementos electrónicos de mayor precisión y aleaciones estructurales más resistentes a las diferencias de presión entre el exterior y el interior, sucede con nuestro sofisticadísimo cerebro; conforme vamos “engañándolo”, éste se va adaptando y especializándose hasta que algún día, al pasar frente al reflejo de los cristales hacia plataforma, te verás dirigiéndote a un desafío más, sonriente, HECHO UNA MÁQUINA DE PODER.

                                            “No son nervios, solo estás emocionado”.