LA LEYENDA DEL AVIÓN “EMBRUJADO”

Todos hemos tenido un avión favorito, y no me refiero a un modelo en general, como lo podrían ser el Airbus A380, el Concorde, o en el caso de un servidor, el Airbus A320. Me refiero a una aeronave en especifico. Puede ser el avión en el que volaste por primera vez como pasajero, en el que aprendiste a volar, el que despachabas o reparabas frecuentemente, o simplemente por algún motivo muy personal. La historia que les contaré relata como el afecto de una sobrecargo por un avión llegó a tal grado que fue capaz de traspasar las barreras de la muerte.

En su flota histórica, Aerolíneas Argentinas tuvo un total de 19 Boeing B747, entre las versiones 200, 400 y SP. La aeronave involucrada en este relato se trata de un Boeing B747-200 matrícula LV-MLO, entregado de fabrica en 1978. El avión estuvo volando con varias aerolíneas, como Metro Int, Flying Tigers, Federal Express, para regresar con Aerolíneas en 1990, siendo retirado de servicio en el 2001.

Creditos: Skyhawk

Más allá de la vida operativa de la aeronave, lo interesante de este avión se debe a los múltiples relatos de los encargados de haberle dado mantenimiento en las instalaciones de Aerolíneas Argentinas. Según los relatos, durante las inspecciones de mantenimiento cuando la aeronave seguía volando, se escuchaban ruidos extraños al interior de la aeronave, además de apariciones del fantasma de una mujer vestida con uniforme de sobrecargo. Estos sucesos paranormales siguieron sucediendo incluso después de que la aeronave fue dada de baja. Sin embargo, ¿Quién era la mujer de las apariciones?.

Según los mismos relatos, una sobrecargo que estuvo volando para Aerolíneas Argentinas tenía un cariño muy especial por esta aeronave, ¿El motivo? La aeronave realizó su primer vuelo el 8 de diciembre de 1978, misma fecha en que se celebra el día de La Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María. Teniendo en cuenta que la sobrecargo era una persona muy religiosa, ambas fechas le daban ese sentido de importancia y valor a ese B747 en especial. Sin embargo, la sobrecargo se enfermó de una enfermedad terminal, y al enterarse ella de eso, pidió a la compañía (probablemente la jefatura de sobrecargos) que le permitiera volar exclusivamente en el LV-MLO. Después del ultimo vuelo que hizo, ella falleció, y poco tiempo después, las apariciones comenzaron. Siguiendo la línea de esta leyenda, poco después de morir, el alma de la sobrecargo encontró refugio en el avión que tanto amaba, a tal grado de convertirse en este su hogar y materializarse al personal que revisaba el equipo.

Credtios: Gustavo Roberto D´Antiochia

Varios años después, la aeronave fue vendida en el 2014.

Más allá de la leyenda, podemos sentirnos identificados con la sobrecargo y su amor por una aeronave, en mayor o menor medida. ¿A quien no le gustaría, que después de dejar este mundo, tuviésemos la oportunidad de seguir adentro de nuestra aeronave favorita? Sea verdad o no esta historia, nos deja pensando a que punto podría llegar nuestro amor por la aviación, y en este caso, de una aeronave.

Créditos: Sandro Rofa