SERGUEI KOROLEV: EL GENIO DETRÁS DEL SPUTNIK Y EL VOSTOK.

Durante décadas, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) mantuvieron sus proyectos espaciales en secreto y detrás de lo que se le conocía como el telón de acero. Por el contrario y en lo que a sus logros respectaba, los soviéticos querían llegaran a cada esquina del globo terráqueo, tal vez para así hacer propaganda de sus ideales políticos.

Serguei Korolev.

Antes de terminada la Segunda Guerra Mundial, las 2 mayores potencias aliadas, Estados Unidos y la URSS, buscaban a los científicos nazis encargados de los programas balísticos como el V2. Los EEUU, una vez que entraron por el oeste de Alemania, encontraron a Wernher von Braun, uno de los científicos espaciales más importantes del mundo en aquel entonces.

La URSS tenía por su parte a un científico que compartía los ideales de Braun; su nombre Korolev, un científico, ingeniero y piloto certificado de origen ucraniano, que a los 17 años presentó uno de sus primeros prototipos de aeroplano para que años después, su idea de aeronaves sin motor, fuera tomada en cuenta por la URSS y el primer prototipo de un aeroplano soviético fuera diseñados por Korolev. Durante los siguientes años, y después de un encuentro en persona con Konstantín Tsiolkovski, su interés por los cohetes espaciales creció tanto que se unió a grupos de investigación en el campo espacial. La suerte, no obstante, no siempre le sonrió, y tiempo después es sentenciado a 10 años de estancia en los campos de trabajo conocidos como gulags. Después de haber estado trabajando en los campos de Kolimá y Vladivostok, es enviado a Moscú para el desarrollo de un bombardero. En este programa, Korolev trabajó con Tupolev para desarrollar al Tu-2 y al Pe-2.

Tupolev Tu-2.
Petliakov Pe-2.

Korolev, debido a las limitaciones que las tropas soviéticas encontraron para hallar a los responsables y participantes del programa alemán V2, partió del diseño del cohete alemán para el desarrollo de armas balísticas nucleares de la URSS; este desarrollo de armas se extiende durante los siguientes 8 años después de haber sido terminada la guerra.

Fue en octubre de 1957 cuando Serguei Korolev ve en funcionamiento al Sputnik 1, el primer satélite artificial en alcanzar la órbita de la Tierra. El Sputnik sería el primer lanzamiento, de una serie de ellos que formarían parte del programa Sputnik. Un mes después, y con motivo del aniversario 40 de la Revolución de Octubre, se envía, por órdenes del máximo dirigente en aquel entonces de la URSS, Nikita Jrushchov, al Sputnik 2. A diferencia de su antecesor, el Sputnik 1, este llevaría a bordo al primer ser vivo en ser enviado al espacio; su nombre, Laika.

Postal de Laika.

Los siguientes logros especiales soviéticos siguieron de la mano de Korolev: se logra enviar a la primera sonda lunar de nombre Luna 2, ésta logra aterrizar en el satélite natural de la Tierra. Después, se plantean la posibilidad de enviar al primer ser humano al espacio. A bordo del Vostok 1, Gagarin hace historia y el 12 de abril de 1961 se convierte en el primer hombre en el espacio. 2 años después, el Vostok 6 lleva a la primera mujer al espacio, Valentina Tereshkova, una cosmonauta ingeniera y política miembro del Soviet Supremo.

Todo lo que he hecho y he vivido ha sido hecho y vivido para este momento.

Gagarin antes de entrar al Vostok 1.
Korolev (derecha) con Tereshkova.

Los logros de Korolev después del programa Vostok fueron contados y, debido a las diferencias que tenía con las ambiciones políticas de los soviéticos, es separado de su cargo como director de los proyectos. Para 1966, Serguei Korolev muere a la edad de los 59!años y sus restos enterrados en uno de los lugares más simbólicos de la URSS, la Necrópolis del Kremlin. Fue entonces, hasta su muerte, que el mundo supo de Korolev.

.LVA